Jorairatar

JORAIRÁTAR, PARAÍSO PERDIDO

Lucha de moros y cristianos en Jorairatar

Jorairátar, a 10 km. al sur de Ugíjar se suspende a 737 metros de altitud, en los secanos del extremo oriental de la Contraviesa, en la margen derecha del barranco del Agua, afluente por la derecha del río Yátor, que se enmarca por la derecha con las últimas estribaciones de Buitreras  y la loma de Las Barrancas, y por la izquierda, con la loma d los Arévalos.  Orientado al norte (excepción en la comarca), se asoma a unas espléndidas vistas hacia toda la Hoya de Ugíjar, Sierra Nevada y Sierra de Gádor. Rodeado de almendros y olivos, aparece como “una mancha blanca sobre fondo verde”, en palabras de Spahni.  La llegada a este pueblo provoca al viajero la misma reacción  que a Gerald  Brenan en su primera visita a esta localidad, algo así como  la sensación de encontrarse ante una especie de paraíso perdido: “Vista desde la terraza parecía un lugar paradisiaco, con sus casas nacaradas arracimadas en un bosque de olivos, gris y fresco. Al comenzar la tarde, sus chimeneas, lanzaban sus penachos de humo, tan enhiestos hacia el cielo, que parecían estar suspendidos en él”. Ante la eterna mirada de su Peñón de La Cruz, una enorme roca desgajada de la montaña, parece dispuesta a desprenderse en el momento más inesperado sobres las casas del pueblo.

El topónimo de Jorairátar se deriva del término  “surayra”, diminutivo del hispanismo “serra”, que significa “sierra de montañas”, lo que explica lo accidentado del terreno sobre el que se asienta el pueblo. Pedro Antonio de Alarcón en su viaje en 1.872, apreció lo siguiente: Allí se arremolinan las últimas estribaciones de la Contraviesa y del Cerrajón de Murtas, formando una especie de reducto de agrias y rotas peñas, cuyo aspecto tiene algo de terremoto en acción. Hondas grietas, negros tajos, quebrantados riscos, desgajados peñones, todo se ve allí confundido, dislocado, acumulado, superpuesto, como en una derruida obra de titanes. ¡Nada más majestuoso!

Conjunto Fuente y Lavadero público. Fuente circular del siglo XIX de cantería de arenisca, donde se aprecian los desgastes producidos por el apoyo de  los cántaros. En el interior, un gran cilindro nillado del que manan ocho caños rematado con cruz de forja. A su lado, el lavadero público, rehabilitado, a donde acudían la mujeres no solo a lavar la ropa aprovechando el agua, ese bien escaso y preciado, sino también a la búsqueda del encuentro, de las confidencias íntimas, del hervidero de lo bueno y lo malo del pueblo y de lo lúdico, a través de las canciones transmitidas de generación en generación.

Museo Histórico de La Alpujarra. Inaugurado en agosto de 1.993, instalado en una casa señorial, conocida como Casa Doña Loreto, del siglo XIX. El museo alberga  una enorme colección de elementos relacionados con la historia y las tradiciones populares de la comarca. Es sin duda, la mayor colección de piezas etnológicas de La Alpujarra, que denota un apreciable esfuerzo, tesón y amor a su tierra por su propietario, el abogado y escritor José Antonio Jiménez Tovar.

Ermita de La Ánimas. De pequeñas dimensiones y de planta cuadrada con cubierta a dos aguas de teja árabe, se rodea de una zona ajardinada, formando parte de la antigua estrategia de santificación de caminos y accesos a núcleos urbanos.

Fuente de los Caños en Jorairatar

Ermita de San Gabriel. Su estado ruinoso le confieren un encanto especial. La nave de cruz latina, ha perdido su cubierta mientras la capilla mayor muestra su bóveda de cañón y el crucero, lacúpula.  A los pies, la portada latericiatocana y pegada a la cabecera, la torre-campanario.

Iglesia de Jorairátar. Comenzada en 1.601, no fue concluida hasta 1.780.

Casa de la Plaza Puerta de Atrás. En Jorairátar abundan las casas señoriales: La Cas Tovar y la de Doña Loreto, ambas del siglo XVII, de gusto barroco; y las de Don Ricardo y la de la Plaza Puerta Atrás, del siglo XIX. Ésta última presenta cubierta con teja árabe, tres cuerpos con vanos distribuidos regularmente, donde abundan los balcones protegidos con barandillas de forja, sobre repisas molduradas.

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